Inicio
Regalar

¿Por qué Hola San Nicolás?

De niños hacíamos cola en los centros comerciales para ver a San Nicolás, y esos pocos segundos con él eran mágicos. Pero más de una vez nuestro turno no llegó nunca: había tantos niños soñando con ese momento que San Nicolás, desbordado, no podía recibirlos a todos antes de tener que marcharse.

Y cada niño es diferente. Algunos, más tímidos, solo necesitan unos segundos; otros quieren contarle cosas y hacerle preguntas. Cada San Nicolás hace lo que puede, pero que pasen todos no siempre es posible: cinco minutos por niño en una cola de cien niños ya serían más de ocho horas de espera.

Hoy, como adulto, puede parecer un poco tonto, pero aunque intenté disimularlo, entonces me puse muy triste. De niño no entiendes por qué San Nicolás tuvo tiempo para otros, pero no para ti.

Nunca habrá suficientes San Nicolás para todos los niños que sueñan con él, y no todas las familias pueden desplazarse o esperar, sobre todo con un hermano, una hermana o un bebé en brazos. Simplemente quise ofrecer otra forma de conocerlo. No para sustituir la visita de San Nicolás, que no es ni será nunca nuestro objetivo, sino como una posibilidad más: en casa, a la hora que os venga bien, y un poco más personal. El padre o la madre le cuenta dos o tres cosas de antemano, un logro del año, el lugar donde espera la sorpresa, y San Nicolás se lo comenta al niño.

Es un pequeño proyecto, hecho con mucho cariño.

Preparar la llamada

¿Por qué Hola San Nicolás?