Un obispo de Myra
San Nicolás fue obispo de Myra, en Licia, en el siglo IV. Hoy Myra se llama Demre: es una pequeña ciudad a orillas del Mediterráneo, en el sur de Turquía.
Los documentos de su época son escasos, y muchos relatos sobre su vida se escribieron mucho más tarde. Según la tradición, nació en Patara, una ciudad cercana, y murió un 6 de diciembre. Es el día en que se le celebra desde hace siglos.
El oro regalado en secreto
Su leyenda más conocida cuenta que un hombre muy pobre no tenía nada que dar a sus tres hijas para que pudieran casarse. Una noche, Nicolás habría lanzado una bolsa de oro dentro de la casa, sin dejarse ver. Luego una segunda, y una tercera.
De ahí viene la idea de un regalo que llega de noche, en secreto, sin esperar nada a cambio. Por eso se le representa a menudo con tres bolas de oro.
El protector de los niños
En la Edad Media se extiende otra leyenda: Nicolás habría salvado a tres niños en gran peligro. Así se convierte en el patrón de los niños y los escolares, y también de los marineros.
Poco a poco, el 6 de diciembre se convierte en una fiesta en la que los niños reciben pequeños regalos en su nombre.
De Myra a Bari
En 1087, unos marineros de Bari, en Italia, se llevaron sus reliquias de Myra. Todavía descansan en la basílica de San Nicolás de Bari, adonde siguen llegando peregrinos de todo el mundo.
En 2017, investigadores de la Universidad de Oxford dataron un pequeño fragmento de hueso atribuido al santo: se remonta al siglo IV, la época de Nicolás.
Una fiesta de muchos países
Desde la Edad Media se conserva una reliquia de San Nicolás en Saint-Nicolas-de-Port, en Lorena, región de la que es patrón.
En Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos, Alemania, Austria y el noreste de Francia la tradición sigue muy viva: los niños dejan un zapato y San Nicolás pasa durante la noche.
¿Y Papá Noel?
Las familias neerlandesas que se instalaron en Nueva York se llevaron consigo a su Sinterklaas. En 1809, el escritor Washington Irving lo hace aparecer en un libro sobre la ciudad. En 1823, un poema le regala un trineo y renos, y más tarde los dibujos de Thomas Nast le dan su aspecto redondo y alegre.
El nombre inglés de Papá Noel, Santa Claus, viene sencillamente de Sinterklaas.
Todavía hoy, San Nicolás sigue siendo el santo de la generosidad discreta: hacer feliz a alguien sin esperar nada a cambio.